sábado, septiembre 05, 2009

Alberto Vega


A veces, como cuando leo esto, se me hace un nudo en la garganta, se me pone la visión borrosa y es difícil entender por qué suceden cosas como éstas. Y yo que ni siquiera conozco a Alberto Vega, en dos segundos me conecto con la rabia de estar preso de un accidente tan simple como mortal.
No queda entonces más que respirar, mirar hacia arriba (como cuando él dice "sí") y dar gracias. Por los amigos, la familia, el hogar, las oportunidades, los afectos, la salud. Dar gracias por lo infinitamente afortunados que somos sin darnos cuenta. Dar gracias también porque, con todo lo malo que se destaca en nuestra humanidad, el mundo tb está lleno de buenas personas y de sentimientos que nos hacen abrazar a otros. Aún si son desconocidos, como en este caso.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Conocía la situación de este actor (alguna vez creo que hicieron un reportaje en la TV), y es bastante fuerte una situación como esa. Que por cosas del Destino (si se puede llamar así) la vida te cambie en un segundo. Por eso mi máxima de tratar de disfrutar a concho cada momento, saborearlo como lo que es: Unico e inigualable.
Saludos

http://elkioscobloggero.wordpress.com
http://eldeportero.wordpress.com

Nati dijo...

a mi siempre me sorprende el amor grande y lindo de las mamás, de esas que nunca renuncian a sus hijos.