martes, febrero 02, 2010

Château Rouge

Tenemos una casita pequeña. Un departamento en el 18 arrondisement.
Dos plantas. Objetos de cocina, una cama grande, con calientacamas en mi lado.
Él se ríe de mi amor incondicional por el calientacamas, pero igual a veces lo pillo en mi lado calentándose los pies.
A veces él llega y la comida caliente está lista.
A veces llego yo y hay velitas en la mesa esperándome para sentarme a comer.
Hace más de un año hablábamos de poner cortinas en nuestro idílico departamento en Paris.
Hoy día las abrimos todos los días para que entre la luz de la mañana.
Es invierno afuera, pero aquí dentro siempre hay otra estación más tibia.

2 comentarios:

Seulement Laura dijo...

Que alegría ver aquellas frases dejadas con tanta delicadeza y amor.
Lo que más me saca sonrisas es saber que donde quisiera y no puedo estar hay otro que te da el calor, el amor que quisiera entregarte... claramente mucho más de lo que una hna te pudiera ofrecer jeje.
te quiero mucho.

Mary Rogers dijo...

lo que escribes es tan exacto que se puede sentir. merci:D