sábado, agosto 08, 2009

Fenomenología de la Guata

De un tiempo a esta parte los años no sólo me han traído más manchas en la cara, más dolores articulares con el frío y menos resistencia a una semana corrida de carrete. Menos mal que en este universo las cosas se compensan, y por una larga lista de negatividades, la suma de años trae maravillas como eso que llaman madurez; que personalmente prefiero ligar con serenidad y sabiduría. No voy a dármelas de gurú, porque ni cumplo treinta todavía, pero no hay duda que nos cambia el panorama desde que éramos nenes y nenas, y éramos capaces de salir a la batalla sin nada, piluchos por la vida (metafóricamente hablando, en mi caso al menos), básicamente porque no teníamos el aprendizaje previo que podíamos salir trasquilados (a veces bastante).

Hace unas semanas hablábamos con M de cómo nos hemos ido dando cuenta que con el paso de los años estamos escuchando más la guata. (Según J la guata tiene más neurotransmisores que el cerebro). Con escuchar la guata me refiero al acto simple y complejo de decir "esto sí" "esto no". ¿Por qué? Porque algo adentro, que no sé en su caso, mi estimad@ lector@, pero en el mío, se traduce en un apretón o un aviso que emerge claramente desde el vientre y que dice "hay que salir de aquí" o "aquí es donde hay que seguir por ahora".

En esta misma conversación M me contaba que en un artículo que leyó en la revista Geo, se abordaba el tema de la intuición con una conclusión bastante lógica. Nosotros, especie humana, tenemos la capacidad de recepcionar millones de estímulos que ingresan a nuestro cuerpo de las más distintas maneras. Los más normales y conocidos son nuestros cinco sentidos. Entre medio, (no olvidemos a Freud), está el incosciente almacenando una cantidad incalculable de situaciones que no somos capaces (afortunadamente) de asimilar racionalmente. Tenemos entonces estos estímulos ingresando constantemente. A ello se suman nuestras experiencias previas. El típico caso de que si alguna vez tocaste el fuego y te quemaste; pues es más probable que lo pienses dos veces antes de volver a hacerlo.

Entonces la intuición y el hacerle caso a la guata, que resulta ser un vocero de estos millones de estímulos, sumados a nuestras experiencias previas, resulta de lo más lógico que hay.

Pero para que este aviso abdominal sea efectivo, la experiencia previa es básica. Aunque el estímulo del peligro haya ingresado por millones a nuestro cuerpo, no es posible advertir el riesgo si no tenemos aquella historia (consciente o incosciente) que nos enseñó que el porrazo puede ser fuerte.

Esta reflexión sobre la experiencia previa, me hizo tanto sentido para esos momentos en que uno está nublado, no ve para ninguna parte, y necesitas darle unas cuantas vueltas al asunto, porque ni siquiera la guata puede indicarte hacia dónde es mejor seguir. Resultaría un poco taxativo para esta elucubradora blogguera decir que sin experiencia, no hay intuición. Últimamente me he puesto de lo más relativista, me disculpará Ud. Pero sin duda que el haberse quemado antes los dedos, aunque no se recuerde mucho, resulta una ayuda para que la bocina de alerta se encienda y, en consecuencia, la guata comience con su aviso de poner atención.

Si esto resulta tan evidente, nuestra tarea entonces está en no ser tan extremadamente porfiados. Porque está bien dudar, reflexionar, barajar las opciones. Pero no olvide, en el momento de tomar una decisión, que los millones de estímulos por segundo que podemos captar, pueden haber hecho click, recordándonos mediante un apretón de guata que es el momento justo e indicado para tomar esa decisión que creemos puede ser la correcta. Y si por casualidad no lo fue; alégrese Ud. ! Tendrá el aprendizaje previo que más adelante le recordará que, aunque somos humanos y tropezamos dos veces con la misma piedra, es posible y necesario hacerle caso a esta cosquilla estomacal resumida como intuición.

Para cerrar dejo abierta la pregunta de por qué se asocia el "sexto sentido" o la "intuición" más al género femenino que al masculino. ¿Mayor capacidad de captar y asociar estímulos y experiencias previas tal vez? Deben haber cien mil artículos filobiofenomenológicos escritos y publicados sobre esto. Pero como esto es sólo una reflexión de una preguntona blogguera, les dejo la tarea para la casa.

2 comentarios:

andiepax dijo...

...pero que organos asocia Ud con la guata? quizas la guata resulta distinto para hombres y para mujeres, que incluimos organos y 'apretones de guata' de aparatos internos diferentes en la definicion de la propia guata.

Seulement Laura dijo...

Creo que sigue junto con el antiquísimo tributo que se le da a la mujer en cuanto a la fecundidad, siempre me ha incomodado el sexismo "bueno o malo" para mi mismo sexo, pero bueno eso del sexto sentido quizás es la "guata" en el femenino como podría ser obvio que por diferencias biológicas el varón esconda otro.

un beso