viernes, julio 01, 2005

El Lado B de la Escultura Mítica


Una vez más, aceptando el pie forzado de Sanfeliu, (amable ejercicio de la creatividad), me nace este comentario.
Lo que propone él es hacer esculturas de héroes-no-militares, ni épicos. Entonces plantea cosas como "Por qué no sentar a Vicente Huidobro en un banco frente a la casa de su familia natal, en Concha y Toro? ¿de Bronce? Pepito TV debiera recibir a todo el mundo afuera de TVN. Juan Luis Martinez debiera estar sentado en una plaza de Viña, mirando a los pájaros y su lenguaje pajarístico. Jorge Teillier debiera estar sentado para siempre en Nueva York 11, en la barra, como Hemingway en el Floridita cubano".
Bueno mi idea, no es justamente hacer una escultura de alguien específico (que gracias a nuevos aires, de a poco comienzan a desmilitarizarse), sino más bien, dar una vuelta de tuerca a las que ya existen. Ponerles ojo a su ubicación, a cómo ha actuado el tiempo sobre ellos, hacia donde miran, la utilidad que las personas les han dado.
Recuerdo en una visita a Valparaíso haber visto una estatua de Recabarren que, siendo sincera, ni se veía de lo cagada por palomas que estaba. Me pregunté del significado de aquello. Si los sinceros y sociales deseos de don Luis Emilio, gozaban de esa vida (con caca en la cabeza) en nuestro actual siglo XXI. También siempre me ha llamado la atención el aislamiento de la escultura del General Baquedano, en la llamada "Plaza Italia". Cuántos en realidad saben quién fue Baquedano? Su aislamiento (a pesar que hay que rodearlo sí o sí, para acceder al centro de la ciudad desde el Oriente) es signo del aislamiento histórico que sufrimos los santiagüinos? Tiene que ver con nuestra ignorancia de la toma del Morro de Arica? ¿Guarda relación con nuestra falta de opinión respecto a la actual relación de Chile con sus vecinos nortinos? o en su defecto, su cetro lleno de flores, ¿Es un reconocimiento a su paso de mando ante el conflicto de 1891?
Bueno, por último, quisiera hacer un alcance respecto a esta nueva lectura de los monumentos. Pero doy los créditos a mi profesor de primer año de universidad, Leonardo León, quien nos enseñó que el grupo escultórico que evoca el Combate Naval de Iquique, a un costado de la Estación Mapocho, es mucho más de lo que parece... no están precisamente apuntando con sus índices "Al abordaje muchachos!", sino que sus dedos marcan directamente la trayectoria a seguir para llegar a "La Piojera". Cosa de interpretación, dénle una vuelta a las esculturas existentes y de paso quitarles el fome nombre de estatuas, por algo un poquito más móvil. Eso puede ser un acto mucho más revelador que poner otras nuevas.
Gracias por el desafío Sanfeliu.
Tres notas sobre las esculturas de Santiago con una mirada interesante:

3 comentarios:

javisanfeliu dijo...

creo que lo mío era muy simple, auqnue concuerdo con lo tuyo... Creo que la carne de estatua se ha dado en muchos chilenos y personajes, muchos poetas y humanos simples que merecen su lugar en la ciudad, ser parte del arquetipo ciudadano.
Claro que puedo jugar con el dedo de una estatua y mitificarlo como el que apunta a la piojera, shidi, pero sería tan potente que tuviéramos a Armando Uribe de bronce sentado en el forestal y que un niñor pregunte quién era y le cuenten. No sólo los héroes merecen bronce. Bueno, la vida es un acto heróico en si mismo.

Gracias por jugar, notable blog!

Shidi ! dijo...

"...pero sería tan potente que tuviéramos a Armando Uribe de bronce sentado en el forestal y que un niñor pregunte quién era y le cuenten. No sólo los héroes merecen bronce. Bueno, la vida es un acto heróico en si mismo...."
Absolutamente de acuerdo Javier, sobretodo con lo de Uribe... también de acuerdo con lo que dijo Coddou sobre Lihn, ese reconocimiento es justo y necesario...
abrazos,
Shidi!

Anónimo dijo...

Saludos desde España