martes, octubre 18, 2011

Hemisferio Norte


La profunda intuición de estar en lo correcto.
Eso por ahora.
(y una noche animada de risas nuevas)

jueves, septiembre 22, 2011

Conjugación

Ver. Ver. Tocar y ver. Cantar, vapor, calor.
Morder, saber, cantar, callar. Ver.
Caminar.
Bailar.
Tocar.
Volar.

lunes, septiembre 12, 2011

Domingo

Un domingo soleado de larga caminata, pensé algunas varias cosas.
- Qué bueno es salir sola a ver la exposición que quieres y demorarte cuánto quieras en cada pieza. Tomarte un helado. Mirar y escuchar conversaciones ajenas.
- En caso que algún día se me ocurra sentar cabeza, tener hijos y hacer vida matrimoniable, NUNCA debo decirle "papá" al que realmente es el padre de mis hijos ¿Qué desorden Freudiano es ese por Dior?!
- Con todo el orgullo que me da ser mujer, a veces hablamos tanto, TANTO las minas. ¿Es necesario comentar tanto la vida ajena además?
- No puedo comprarme ropa; parto en dos semanas, y sólo puedo llevar dos míseras maletas
- Es bueno ser peatón, y no tener que estresarse por no encontrar estacionamiento
- Cuando era chica pintaba. Hace siglos que no pesco un pincel y hace semanas q me ronda la idea de hacerlo de nuevo.
- No me gusta el Parque Arauco
- ... (no se puede contar)
- Es bueno después de un día contigo misma, ir al cine acompañada :)

viernes, septiembre 09, 2011

Empatía

A mi amiga del alma un pelotudo le rompió el corazón. Y mi amiga no es muy de abrazos, ni conversaciones sin filtros, como suelen ser algunas conversaciones femeninas. Ella es de pequeños gestos y de una independencia engañosa. Entonces una se las anda ingeniando para contenerla.
Yo trato de hacerlo como sea, (aunque eso signifique emborracharse a media tarde en mitad de la semana), porque me pone de tan mal humor que un viejote ya, que tiene dos de los peores tres atributos que puede tener una pareja, sea el directo responsable de la pena inconsolable de ella.
¿Cuáles son esos atributos? Creo que en algún otro posteo de este blog lo comenté. La trilogía del terror: ni flojos, ni avaros (se entiende tampoco egoístas), ni cobardes.
Este se sacó un diez en las dos últimas materias, gr.

viernes, septiembre 02, 2011

Punto Aparte. José.


Un viaje a la semilla. Con las manos enjugadas en pintura.

La historia manchada en la piel.

La sangre cableada entre océanos.

Un retorno al motor que pone a andar un día. Un año. Una vida.

Un sueño amasado a diario. Sin descanso. Aún en el blanco.

Un rito de pasión eterno. Hasta la eternidad de flotar como en sueños.

Sin despertar nunca más.

Trazos rojos, negros, blancos, azules.

Una escoba sirve para pintar.

Lo importante es nunca, (pero nunca),

Dejar de alzar los ojos al cielo.

E imaginar. Desear. Soñar. Creer. Llorar.


domingo, agosto 28, 2011

Guest


José Luis extiende su mano, que es una cámara.
Y abraza, escucha, ama, contempla, se asombra.
Y toca lo que todos (o al menos algunos) queremos tocar en nuestros viajes.
Qué placer la honestidad de su búsqueda.

sábado, agosto 20, 2011

Siempre Demasiado Don Raúl


No quiero hacer semblanza artística o intelectual de Don Raúl. Porque para eso están los diarios. Quiero contar que siempre estuve cerca-lejos de su figura. Porque cuando viví en París, él estuvo en Santiago, y cuando volví a Santiago, él se fue a París. Porque cuando escribimos el libro, se nos hizo muy difícil poder conversar con él y porque, cuando un conocido me contó la semana pasada, que su cáncer había llegado a los pulmones, me dije "estaré en París en un mes; tal vez alcanzo a llegar".
Ahora que se fue, me consuelo de no haberlo conocido personalmente. Porque así puedo mitificarlo libremente. Puedo tomar la tarea de difundir sus películas, en las pequeñas instancias profesionales que tenga; puedo crear la imagen inspiradora de quien odiaba a los aduladores; y bien difícil que debió ser no adularlo.
Se nos fue otro poeta. Alguien, creo firmemente, agarró la esencia de nuestro terruño, para escribirla y ponerla frente al mundo. Y frente a nuestros ojos también.
Nos quedan sus decenas de películas, y hay tarea por hacer.

domingo, julio 31, 2011

Violeta Volvió de los Cielos

(Comentario a la película de Andrés Wood, Violeta se Fue a los Cielos. También publicado en R7A, Revista Séptimo Arte)

A Violeta Parra no hay que presentarla. Deben ser muy pocos los chilenos, y también extranjeros interesados en la música y la cultura lationamericana, a los que su nombre, al menos, no les suene. Deben ser pocos también los que no tienen algún tipo de opinión sobre ella. Opinión que puede ir desde el máximo cliché (positivo o negativo), hasta el sentimiento de una conexión personal y profunda, con su vida y obra.

Estos últimos, han sido los años en que la sociedad chilena ha removido sus añosas vigas centenarias: tuvimos por primera vez una mujer presidenta, una revolución pingüina, un terremoto, y un actual despertar ciudadano en las calles. Y el arte no se ha quedado atrás. Han surgido películas documentales y ficciones que han ido retratando los cambios que Chile está viviendo como sociedad en los últimos diez o quince años.

La figura de Violeta Parra en el cine era una deuda pendiente hace mucho tiempo (sobre todo en el cine de ficción). Y es quizás esa no-necesidad de presentación, esa calidad de mujer-mito (casi fundacional en nuestra cultura actual), lo que ha jugado en contra de su representación cinematográfica.

Competir con la potente imagen de sus entrevistas, reutilizadas en gran cantidad de documentales y programas de televisión, parecía una tarea prácticamente imposible de realizar. Pero el tiempo pasa, y Andrés Wood, luego de años de trabajo, decidió enfrentarse con este mito- matriarcal-fundacional para la cultura chilena y latinoamericana. Y decidió enfrentarse con las armas que mejor conoce y que ha cultivado en su carrera de cineasta: la enunciación, la poética sutil de la imagen, la fortaleza de la música como discurso; la incidencia definitiva de la emoción.

Andrés Wood, desde su primer largometraje Historias de Fútbol, estrenado en 1997, pasando por la reconocida El Desquite (1999), o la menos conocida La Fiebre del Loco, hasta llegar a Machuca

(2004), La Buena Vida (2009) o su más reciente incursión en televisión con la serie Los Ochenta, ha trabajado con este particular sello, enfrentándose a los grandes o pequeños mitos-hitos, que constituyen el corazón de nuestra identidad reciente. Si bien es cierto y sabido que el cine es una tarea colectiva, en que técnicos(as), actores, actrices, artistas, guionistas, montajistas y todo el gran equipo que se reúne en favor de una creación, la labor del director o directora, de aglutinar todos esos esfuerzos bajo una mirada, deja y debe dejar un rastro autoral innegable.

Violeta se fue a los Cielos es el desafío de retratar esta madre rabiosa, creadora y apasionada, que esta tierra vio parir con dolor. El mismo dolor que la hizo apretar el gatillo en un silencio escalofriante. El desafío no resulta menor: no hay mayores fuentes directas que sus canciones, algunas entrevistas (como la que aparece reconstituida en la película), una personalidad difícil, y recopilaciones que le inspiraron su andar por los campos chilenos. Eso, a pesar de la multiplicidad de libros y estudios que se han llevado a cabo en su nombre, incluyendo una importante ancla para esta realización: el libro de su hijo Ángel.

La película es también el esfuerzo de hacer que quien no la conoce, o no sabe de ella lo suficiente, se entere mediante un relato paralelo, en donde se intercalan historia y emoción, poesía, canto, valentía, sufrimiento, paisajes, y una actuación desbordante de su protagonista, de quién fue finalmente esta mujer mítica e incomparable, de la que todos, muchas veces con el miedo de no conocerla suficiente, escuchamos, repetimos y hablamos.

Violeta se fue de este mundo hace más de cuarenta años. Y no lo parece, porque su discurso sigue en el aire resonando como el mejor de los clásicos. Su hijo Ángel dijo que Violeta se Fue a Los Cielos, y Andrés Wood hace el mejor de los intentos, por traerla de vuelta, para recordarla, homenajearla, y volvernos a encontrar con su figura poética, de mujer fuerte e inspiradora.

Aquí su página web. Desde el 11 de agosto en los mejores cines.

jueves, julio 21, 2011

Luna en Aries



Pálida rosa la luna, indica el camino.

Ojos cerrados, sonrisa de labios mordidos y paso firme, la sigo.

Luna luminosa y palpitante.


Papel. Corcel. Pincel.

Tu nombre otra vez.

viernes, junio 24, 2011

Joris Ivens en Chile: El Documental Entre la Poesía y la Crítica*

Hace un poco más de tres años, recibí una llamada de mi ex-profesora del hoy Magíster de Cine Documental, para que presentáramos un proyecto al Fondo del Audiovisual. El proyecto se trataba de la visita del cineasta holandés Joris Ivens a Chile. Poco y nada se sabía de aquello. Una o dos imágenes y una mala copia de su película A Valparaíso que circulaba por ambientes académicos y cinéfilos era lo que había. Recuerdo que estaba en la Biblioteca Nacional y no podía hablar muy fuerte. No dudé en aceptar. Sólo unos días después estábamos de cabeza junto a Pedro Chaskel y Vivi Erpel, dándole cuerpo al proyecto: Barrer toda la información posible, estrujar los recuerdos esquivos de Pedrito, ajustar los presupuestos a una planilla comprensible, cotizar, cotizar y cotizar.
Y ganamos.


Y comenzamos a buscar, entrevistar, idas y vueltas a la biblioteca nacional, archivos, casas particulares, Santiago- Valparaíso, Paris-Amsterdam-Nijmegen, fundaciones, cinetecas, libros, personajes olvidados, cruzar los dedos para que participantes de esos tiempos aún estuvieran vivos... y más bibilotecas. Todo un camino rasguñando cualquier pista que haya dejado este volador errante en sus visitas a Chile. Maravillosas personas conocimos en el camino. Maravillosas personas que nos dejaron en el camino también: Carlos Böker y Gustavo Becerra.

Luego vino el duro tiempo de la escritura. La prórroga de proyecto, mi estadía en Paris, compartida con la tarea de corregir texto una y otra vez. Mails de ida y vuelta de documentos con control de cambios, demoras, discusiones y colon irritable.

Y aquí estamos. Hoy, luego de tres años de esa primera llamada, el libro se presenta en el marco del XV Festival Internacional de Documentales de Santiago FIDOCS. Al fin. El trabajo terminado, y el convencimiento, sin falsas modestias, que esta publicación es un aporte a la historiografía de nuestro cine nacional.


*Disponible YA en librerías (en Librería Cuarto Propio de calle Esmeralda, tendrán un jugoso descuento).

domingo, junio 05, 2011

La Dictadura del No Femenino




Sábado, madrugada en Santiago de Chile. En un bar bailable la Dj quema los últimos cartuchos, para dejar un gusto dulce en una noche con (demasiado) hit noventero. Timbales, congas y un bandoneón; inconfundible, el baile prohibido, la lambada es lo que suena.
Comienza a operar Animal Planet en su máxima expresión: Los hombres ansiosos se movilizan en los costados de la pista de baile, ya que una canción que hace mover las caderas, siempre motiva más a las mujeres. En este bar suele haber cierto superávit de hombres, lo que no indica que todos sean heteros y disponibles. Pero para el recreo de la vista, se agradece.
Hombres apostados en las orillas de la pista comienzan rápidamente a buscar con la vista. Se me acerca un guapo. Un guapo que ya había visto antes. Que me miraba bailar hace un rato. Obviamente la lambada a esas alturas de la noche, después de horas de harto rock y hip-hop noventero, motiva el movimiento.
- "¿Bailemos?"
Todo indica que voy a decir que sí. Porque es guapo, porque se atreve a bailar lambada (el atrevimiento no es porque el baile sea prohibido en estos tiempos, sino que hay que saberlo bailar. Al menos tener una noción mínima de movimiento pélvico).
- "No, gracias"
Galán guapo retrocede. Entre un poco sorprendido, resignado y, en buen chileno, choreao. Toda la acción dura una fracción de segundo.
Me doy vuelta, miro al guapo y me pregunto cuál es la razón por la que le dije no.
Y sí. Las mujeres queremos bailar, tranquilas, solas, sin ser acosadas. Ya lo explico muy bien en este post. Pero en un esfuerzo empático, y reflexionando en el taxi de vuelta pensé que debe ser bien mala onda estar sacando a bailar, quien sabe si solamente con la intención de sólo bailar, y que te miren feo y te digan que no todo el rato.
Terminado mi minuto empático, reafirmo mi gusto de bailar sola, con las amigas, o con el amigo de turno. Bailar con desconocidos (sobretodo lambada), reanima mi espíritu conservador y todavía soy capaz de escupir al cielo (hasta que ya sabemos lo que pasa...)

martes, mayo 17, 2011

Todavía Tengo Veinte: Mi Primer Contorno de Ojos


No es novedad que la sociedad es cruel. Exponencialmente cruel con el género femenino. Una selva despiadada y frívola con quien se escapa del canon joven-flaca-exitosa (y ojalá siempre de buen humor).
Hoy día quiero hacer mi frívola declaración de principios: todavía tengo veinte (sí, ya sé, estoy rasguñando los treinta, pero no me importa), y mientras me entero que mis amigas tienen guaguas y están embarazadas (una guagua siempre es una bendición, dice Magdalena mi madre), yo me compré mi primera crema de contorno de ojos.
Algún antepasado (vaya a saber una si árabe o sefaradí), me hizo heredar ojeras que se han acentuado con mi apurado estilo de vida actual, y mi eterna falta de sueño. Entonces decidí que había llegado la hora y fui por mi producto ad-hoc.
Decidí empezar por lo más natural y bio posible: un gel de rosas y aloe bio. Todo bien Bio. No probado en animales, ni con muchas equis "x" en los compuestos y que me rejura en la caja en un alemán muy verde, que es un producto de agricultura biológica.
Gracias a Dior aún puedo darme el lujo de probar cremas Bio antes de siquiera pensar en meterme una jeringa con toxinas. Estoy segura que el uso de elementos químicos invasivos, como el bótox por ejemplo, tendrán una consecuencia que nuestras inocentes generaciones aún no han visto. Así que mientras, les voy contando qué tal me va con las cremas (al menos mientras me sigan rondando los veintisiempre).

jueves, mayo 12, 2011


Yo no hago el amor,
lo desarmo.
Por el puro gusto de volverlo a armar.

(Damsi Figueroa Autoreconocimiento)

sábado, mayo 07, 2011

El Secreto de Sus Ojos


Sé que este comentario llega con dos años de retraso... Pero, ya saben, más vale tarde que nunca.
El Secreto de Sus Ojos, es una película del argentino J.J. Campanella, basada en la novela La Pregunta de sus Ojos de Eduardo Sacheri, ganadora del Oscar a mejor película extranjera el año 2009, entre otros muchos premios.
Cuando estrenaron esta película, vivía en Paris y no tuve la posibilidad de verla en salas. Quedó pendiente en la agenda, como los miles de libros que tengo que leer y cientos de películas que tengo por ver...
Gracias a la maravilla que nos regala cuevana.tv a los amantes del cine y las series, acabo de terminar de verla.
Lo primero que puedo decir, es que apenas parte la película dije "NO ! otra vez otra película argentina con esos textos en off, descriptivos de intimidades que hacen bostezar". Esos pensamientos relatados que están bien para películas sub 12, pero que a estas alturas del partido, resultan insultantes.
Entonces vino la suave sorpresa, la graciosa invitación a dejarse llevar igual. Por la curiosidad. Por la historia. Por las palabras y las actuaciones que, de pura desconfianza, te hacen seguir viéndola.
No soy realizadora profesional, ni experta erudita en séptimo arte, pero algo aprendí cuando estudié cine, y algo he ido aprendiendo en el ejercicio del oficio. Uno va sabiendo las mañas de los directores, de los guionistas, de los actores para contar la historia de determinada forma. Son millones de detalles imposibles de desmenuzar en un post, porque tienen que ver con nuestra esencia de seres humanos, de cómo una mirada, un color o un sonido nos producen tal o cual efecto sensorial (la mayoría de las veces de manera inconsciente). Esta es justamente la maravilla apasionante del cine.
El Secreto de sus Ojos como buena película, está llena de trucos y clichés del mundo cinematográfico (bueno, Darín es casi ya un cliché del cine trasandino). También tiene los infaltables güiños a otras realizaciones (la mirada del principio me trasladó inevitablemente a Los Amantes del Círculo Polar), y a maneras de hacer que el espectador entre en un estado emocional por default: la escena de la despedida en el tren, las miradas y frases cortas de los protagonistas por ejemplo, la música como fondo de un travelling o de un fade. Pero ¿qué creación artística no es desde un punto de vista un cliché? No vamos a pedir que alguien venga a inventar la pólvora...
La gracia está en ocupar esos artilugios a tu favor. De generar atención, tensión, emoción. Y este trabajo de Juan José Campanella, a gusto personal, lo logra absolutamente. La disfruté tanto, que quise verla en dos tandas, para que no se acabara tan pronto. Como los buenos libros que da pena terminar.
Y siempre es buen momento de ver buenas películas pendientes.

miércoles, abril 27, 2011

Rojas

Ayer se murió el poeta
el que prefería la "a" de asma
a la "a" de amor

No sé si hoy prefiero las palabras,
un verso, una estrofa

O respirar y el silencio

Una montaña de amor y deseo
derrumbada en un abrazo.
En un río de cacao fundido
De sabores mordidos
de rasguños
y de un sueño profundo

Como el sueño
que se llevó al poeta Gonzalo;
sonriendo.
Suspirando en una A
que se hizo eterna.

miércoles, abril 20, 2011

Mujer Fría


Me dijeron el otro día.

Hoy día puse mi calientacamas; dando por oficialmente inaugurada
la temporada otoño-invierno 2011.
El especialista dice que será una temporada poco lluviosa
Pero que frío, hará mucho
A eso el año pasado (casi)
le perdí el miedo.

viernes, abril 15, 2011

En días muy ajetreados


El Placer de llegar a casa, dejar la cartera y ponerse las pantuflas.
Eso por ahora; cambio y fuera.

viernes, abril 01, 2011

Un Post Viejo


Hace unos minutos una amiga me contó que gogoleaba un concepto y se encontró con este post (del año 2006). Y se sorprendió, porque vino a dar con mi blog.
Y lo leí. Guá. Y me di cuenta que este blog va a cumplir 6 años. Hablando, literalmente de todo. De puro grafómana e hipercomunicativa que es una no más. Y ha sobrevivido ahora que el blog ya no está de moda. Que a nadie le interesa mucho leer cosas que incluyan más de 140 caracteres (hago mi mea culpa al respecto tb). Pero estoico, y con poca creatividad en plantillas, creación de HTML o de inclusión de páginas, tags, banners ni parafernalias tecnos; aquí está El Blog de Shidi todavía. Y eso me gusta. Como me están gustando tantas cosas últimamente.
Mi vida está linda, y si usted pasa por aquí, eso tb me hace muy feliz. Salud !

sábado, marzo 19, 2011

Moretón


Hace una semana se pinchó la rueda trasera de mi bicicleta mientras andaba. Eso provocó un accidente leve que me dejó algunos moretones en lugares escondidos y otros visibles.
El más grande fue en el brazo izquierdo, entre el codo y el hombro, un lugar difícil de esconder cuando durante el día la temperatura llega a 30ºC.
Asumido el accidente, y habiendo puesto hielo las primeras doce horas, el moretón ha crecido, se ha expandido y ha ido cambiando de color. Casi una transformación poética, considerando que ya no me duele lo que dolía los primeros días, y que si no fuera por un factor, no me acordaría que el moretón está ahí.
En mi trabajo, en el metro, en la calle, con los amigos, es imposible que no comenten mi moretón. Los más cercanos me preguntan qué me pasó, los desconocidos miran con sorpresa y algunos, no pocos, con compasión. Debo decir que en el brazo contrario, tenía también algunas marcas, que, para mentes sensibles, era posible imaginar perfectamente el chilenamente llamado zamarreo.
Frente a toda esta experiencia sociológica que ha sido cargar con este moretón durante una semana (él no tiene mucha intención de borrarse todavía), ayer, mientras una mujer miraba con una concentración brutal mi herida, pensé en quienes de verdad deben ocultar heridas, tal vez, mucho peores que ésta, por causa de la violencia que su pareja ha ejercido contra ella. Un sólo pensamiento sobre eso, y me inundó una angustia inclasificable. Porque una mujer maltratada físicamente no sólo debe cargar con el dolor de heridas físicas, o las palabras-cuchillos, producto de la violencia psicológica que deben repetirse una y otra vez en su mente. Sino que también seguramente debe intentar, por todos los medios, de esconder las heridas de ambas cosas. No imagino una mujer maltratada, orgullosa de exhibir sus heridas.
Vuelvo a pensar en esa mujer, de cualquier edad, condición social o nacionalidad, y pienso también en todos quienes sueltamente la juzgamos de tonta, de sometida, de tener poco carácter. Incluso sabiendo que es una víctima.
Ha pasado una semana y el moretón ha ido de negro a verde, y de verde a amarillo. El mío se borrará, y la rueda pinchada la reparé el mismo día.
Pienso en la fortuna infinita de mi indiferencia a las miradas de la gente en la calle. Porque sé que mi moretón se borrará, porque sé que fue producto de un accidente real, y no de un maltrato disfrazado de accidente, para esconder uno de los mayores dolores que una persona puede tener.

miércoles, marzo 16, 2011

Si Ha de Triunfar el Fuego Sobre la Forma Fría


De Gonzalo Rojas. Inspirador y volcánico. En espera de su mejoría o su fabuloso descanso...


Si ha de triunfar el fuego sobre la forma fría,
descifraré a María, hija del fuego;
la elegancia del fuego, el ánimo del fuego,
el esplendor, el éxtasis del fuego.


Fuego que cierta noche fue fauna y flora frágil
entre mis brazos. Fuego corporal y divino.
Animal fabuloso. Sagrado. Desangrado.


Novia. Animal gustado noche a noche, y dormido
dentro de mi animal, también dormido,
hasta verla caer como una estrella.


Como una estrella nueve meses fijos
parada, estremecida, muelle, blanca.
Atada al aire por un hilo.


Por un hilo estelar de fuego arrebatado
a los dioses, a tres mil metros fríos
sobre la línea muerta del Pacífico.


Allí la cordillera estaba viva,
y María era allí la cordillera
de los Andes, y el aire era María.


Y el sol era María, y el placer,
la teoría del conocimiento,
y los volcanes de la poesía.


Mujer de fuego. Visible mujer.
Siempre serás aquel paraje eterno.
La cordillera y el mar, por nacer.
La catástrofe viva del silencio.




De "La vuelta al mundo"

En Antología de aire (Santiago, Fondo de Cultura Económica, 1991)